The hopeless place where we found love.

1239

SIMPLE PLAN

jueves, abril 24

"Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres"

Acuérdate de enero. De todas las cosas que dijiste que harías. O que no harías. ¿A qué eres fiel? ¿A mirar el tren llegar como si algún día él fuese a bajarse? ¿A lo que en los momentos fáciles decimos con tranquilidad que no haremos? ¿Al amor tan imposible que te destruye? Siempre fiel a estar mal y a la vez a seguir teniendo esperanza, como si fuese a mejorar. Siempre fiel a ser pequeña todavía, como si no hubiésemos crecido desde las noches cortas donde era tan fácil no pensar. Pero aún recuerdas eso de "no ser un nombre más" y no es un recuerdo de esos que te cuentan tus padres, ni de esos que recuerdas pero por fuera. Es de esos que siguen aquí dentro. ¿Y se llama vivir o morir cuando lo que hacemos es ir bajando nuestras expectativas? Nuestras expectativas hacia los adultos, hacia la vida, hacia el amor, hacia nosotros mismos... Y vuelves a mirar la A dibujada en tu portal como si fuese a recordarte algo, alguna cosa buena. Porque por dentro sientes todas esas cosas buenas y a la vez te sientes la chica menos afortunada del mundo. Con su vestido de flores aún es esa playa del agua muy azul, en una casa muy grande y solo pensando en ser un poco más alta. Con ese vestido de flores subida a las rocas más bonitas del mundo, viendo las olas. Con ese vestido de flores creciendo y creciendo. Y ya hace más de un año que todo se ha ido. Y pronto hará dos y tres y cuatro. ¿Y cuándo va a cambiar todo lo suficiente para que considere que dejo de aburrirme? ¿Cuándo vas a ser tú el que se baje de ese tren? Es tan injusto que sea primavera y siga lloviendo, que me ría tanto y aún así no consiga sentirme feliz. Sentirme bien. Es tan injusto que ese vestido de flores ya no me quede como antes, que no me guste que se acerque el verano, que eche de menos lo que nunca he tenido y también lo que sí, que aún siga dudando de mis amigos, que no estés aquí siempre a la misma hora, que los ritos sean tan necesarios, que seamos personas que se quieren dar citas previas, que no sepa qué necesito, que nunca me conforme, tener que hacer las cosas definitivas, tener que tomar decisiones y que la primavera sea tan corta y tengas tan poco tiempo para llegar y quedarte un rato. Aquí hay tanto hueco...

sábado, abril 19

You can stay with me forever or you could stay with me for now

Si vais a resumir la vida en una carretera, yo sé exactamente cuál es la mía. El atardecer debes de ser tú, yéndote tan lento como llegaste. Deben de ser todas las veces que no me importaste nada, por todas aquellas que significaste todo. Debe de ser el momento en el que necesitabas ser mi escapatoria, cuando ya no pude ni escapar. Y si suena Ed Sheeran de fondo, y veo los campos verdes pasar a toda velocidad por la ventanilla. Y solo sé que quiero llegar ya porque tú estarás más cerca, pero también sé que no quiero llegar nunca porque seguiremos estando lejos. Y cada kilómetro es una duda más y solo sé que puede darme todo lo que realmente me hace falta, ¿pero es eso lo que quiero? No quiero recetas, ni ataduras, no quiero comentarios ni agobios. Sé que llevo cuatro meses tomando el café con mucha azúcar, autoanimándome y dando el coñazo, sé que he llorado y sé que te quiero y siempre lo dije de verdad... Pero me encantan las duchas largas y las charlas, los sueños y las ilusiones tontas, ser feliz con poco y aprender. Y claro que ojalá estuviésemos en aquel banco y claro que me encantaría estar con él de nuevo allí, con esas magdalenas. Pero me obsesionas tanto, me da tan igual todo si pienso en cómo me miras a veces. Seríamos perfectos para Cortázar porque nunca nos damos citas previas. Solo te recuerdo en mi mejilla. En mi brazo. Riendo. Te quiero tanto que quiero conocerte ya. Y me conformo con tan poco que de verdad necesito más. Pero ya he decidido que cedo todo esto al destino... Ya me he odiado suficiente a mí misma ahora necesito echarle la culpa a otro.

dos uno